FinSA y FinIA en Suiza

por | 31 de Jan de 2026

FinSA y FinIA en Suiza: marco legal, FINMA, registro de asesores y casos prácticos 1. Por qué existen estas dos leyes y qué han cambiado Desde el 1 de enero de 2020, Suiza se apoya en dos leyes fundamentales para regular las actividades financieras: FinSA (Financial Services Act): normas de conducta y protección de los […]

FinSA y FinIA en Suiza: marco legal, FINMA, registro de asesores y casos prácticos

1. Por qué existen estas dos leyes y qué han cambiado

Desde el 1 de enero de 2020, Suiza se apoya en dos leyes fundamentales para regular las actividades financieras:

  • FinSA (Financial Services Act): normas de conducta y protección de los clientes
  • FinIA (Financial Institutions Act): autorización, organización y supervisión prudencial de determinados actores financieros

Estas leyes fueron concebidas como un marco coherente:
FinSA regula el “cómo” (cómo se prestan los servicios al cliente), mientras que FinIA regula el “quién” (quién puede operar y bajo qué condiciones).

1.1 Objetivos de la reforma

Los principales objetivos son:

  • reforzar la protección de los inversores, en particular de los clientes minoristas
  • armonizar el derecho suizo con los estándares internacionales (sin copiar mecánicamente el derecho de la UE)
  • clarificar los estatutos jurídicos (asesor, gestor, empresa de valores, sociedad gestora de fondos, etc.) y las obligaciones asociadas
  • mejorar la trazabilidad (documentación, justificación, procesos) y la disciplina del mercado

2. FinSA: la ley “orientada al cliente” (normas de conducta)

FinSA regula la relación con el cliente. Se aplica cuando se prestan servicios financieros a clientes en Suiza (o en determinadas situaciones con un vínculo suficiente con Suiza).

2.1 Qué considera FinSA como “servicios financieros”

De forma típica, se incluyen:

  • asesoramiento en inversiones (recomendaciones personalizadas sobre instrumentos financieros)
  • gestión de carteras (mandatos discrecionales)
  • recepción y transmisión de órdenes
  • ejecución de órdenes
  • concesión de créditos destinados a la adquisición de instrumentos financieros (sujeto a condiciones)

El punto clave es el siguiente: la calificación depende de la actividad realmente ejercida, no de la denominación comercial (“consultant”, “advisor”, “coach”, etc.).

2.2 Categorías de clientes y sus efectos

FinSA distingue, en particular, entre:

  • clientes minoristas: máximo nivel de protección
  • clientes profesionales: protección reducida (competencia presunta)
  • clientes institucionales: nivel de protección más bajo

Esta clasificación determina el nivel de exigencias en materia de información, verificación de idoneidad o conveniencia, documentación y deberes de diligencia.

2.3 Obligaciones FinSA que aparecen en la mayoría de los casos

2.3.1 Deber de información

El cliente debe ser informado sobre:

  • la naturaleza del servicio
  • los riesgos de los instrumentos financieros
  • los costes y comisiones (y, en su caso, retrocesiones / conflictos de interés)
  • el carácter independiente o no del asesoramiento (según el modelo)

2.3.2 Evaluación de conveniencia y/o idoneidad

Según el tipo de servicio:

  • execution-only: exigencias reducidas (con límites)
  • asesoramiento: evaluación de conveniencia (conocimientos/experiencia) y, en determinados casos, idoneidad
  • gestión discrecional: evaluación reforzada de idoneidad (objetivos, situación financiera, tolerancia al riesgo)

2.3.3 Documentación y trazabilidad

Existe la obligación de documentar:

  • qué se recomendó o decidió
  • sobre qué base (perfil del cliente, objetivos, información disponible)
  • qué información fue entregada al cliente

En la práctica, este es un punto crítico: sin registros escritos adecuados, la defensa en caso de litigio resulta muy difícil.

2.3.4 Afiliación a un organismo de mediación

Los proveedores de servicios financieros sujetos a FinSA deben, por regla general, estar afiliados a un organismo de mediación reconocido, con el fin de permitir la resolución extrajudicial de conflictos.

3. FinIA: la ley de “estatus y autorización” (regulación prudencial)

FinIA determina qué actores deben obtener autorización y estar sujetos a supervisión. Es la ley que convierte determinadas actividades en verdaderas profesiones reguladas, con exigencias de organización, capital, gobernanza y control interno.

3.1 Quién está sujeto a FinIA

FinIA se aplica, en particular, a:

  • gestores de activos (en sentido regulatorio)
  • trustees
  • gestores de activos colectivos
  • sociedades gestoras de fondos
  • empresas de valores (securities firms)

Importante: los bancos siguen estando regulados principalmente por la Ley Bancaria, aunque están claramente sujetos a FinSA en lo relativo a la relación con el cliente.

3.2 Autorización y exigencias organizativas: qué implica

Una entidad sujeta a FinIA debe demostrar, en principio:

  • una organización adecuada (gobernanza, separación de funciones, control interno)
  • una gestión de riesgos proporcional
  • una función de cumplimiento operativo
  • una dirección que garantice una actividad irreprochable
  • recursos financieros suficientes (según la categoría)

Para gestores de activos y trustees, la supervisión se realiza a menudo a través de una organización de supervisión reconocida, bajo un modelo “FINMA + OS”.

4. FINMA: papel práctico en FinSA y FinIA

FINMA es la autoridad suiza de supervisión de los mercados financieros. En el marco FinSA/FinIA, su función es doble:

  • en FinIA: conceder autorizaciones y supervisar a las entidades (directamente o a través de organizaciones de supervisión, según la categoría)
  • en FinSA: supervisar la infraestructura del sistema (por ejemplo, autorizar los organismos de registro del registro de asesores, reconocer determinadas entidades y publicar directrices, posiciones y FAQ)

En la práctica, cuando un modelo de negocio incluye asesoramiento en instrumentos financieros, gestión discrecional o distribución estructurada de productos financieros, el primer paso debe ser calificar la actividad y determinar el régimen aplicable.

5. El registro de asesores de clientes: quién debe inscribirse y por qué

FinSA introdujo un registro de asesores de clientes. El objetivo es garantizar que determinadas personas que asesoran a clientes en Suiza cumplan requisitos de:

  • conocimiento de las normas de conducta de FinSA
  • formación profesional adecuada
  • cobertura de responsabilidad civil profesional (cuando sea aplicable)

El registro es gestionado por organismos de registro autorizados, no directamente por FINMA.

5.1 Lógica general

  • el registro es mantenido por organismos de registro autorizados
  • la obligación de inscripción afecta principalmente a los asesores que no se benefician ya de una supervisión prudencial equivalente a través de una entidad supervisada

5.2 Casos típicos en los que la inscripción es relevante

  • asesores que actúan para un proveedor suizo no sujeto a supervisión prudencial
  • asesores de proveedores financieros extranjeros que prestan servicios en Suiza (según estructura, clientela y presencia)
  • modelos híbridos en los que la empresa se presenta como “advisory”, pero en la práctica presta asesoramiento en inversiones sobre instrumentos financieros

Por el contrario, cuando el asesor actúa para una entidad ya sujeta a supervisión prudencial (por ejemplo, un banco, una empresa de valores o un gestor autorizado), la inscripción puede no ser necesaria, según el caso concreto.

Atención: la frontera es técnica. Depende de la estructura (empleador / mandante), del estatus prudencial, del lugar de actividad, del tipo de clientes y de la naturaleza exacta de los servicios.

6. Dos casos prácticos: emprendedor asesor financiero vs emprendedor gestor de activos

6.1 Caso A: emprendedor “asesor financiero” (asesoramiento sin gestión discrecional)

6.1.1 Situación

Un emprendedor crea una empresa de asesoramiento y ofrece a clientes minoristas:

  • recomendaciones personalizadas sobre ETF, acciones y bonos
  • una asignación objetivo y revisiones periódicas
  • el cliente conserva el control: decide y ejecuta (o da la orden); el asesor no tiene mandato discrecional

6.1.2 Calificación regulatoria

  • FinSA: muy probable, ya que el asesoramiento personalizado en instrumentos financieros es un servicio financiero
  • FinIA: no necesariamente, mientras no exista gestión discrecional ni una actividad que califique como institución financiera regulada

6.1.3 Obligaciones clave a implementar

  • clasificación de clientes (minoristas / profesionales / institucionales)
  • procesos de información (riesgos, costes, posibles retrocesiones y conflictos)
  • evaluaciones adecuadas (conveniencia/idoneidad según el servicio)
  • documentación sólida: recomendaciones, justificación y base de perfilado
  • afiliación a un organismo de mediación
  • análisis de la obligación de inscripción en el registro de asesores (a menudo decisiva para independientes y estructuras transfronterizas)

6.1.4 Riesgo típico

El riesgo más frecuente es el deslizamiento hacia una gestión de activos de facto: si el asesor empieza a tomar decisiones, a cursar órdenes de forma autónoma o a disponer de poderes de negociación, la actividad puede reclasificarse como gestión de activos.

6.2 Caso B: emprendedor “gestor de activos” (mandato discrecional)

6.2.1 Situación

Un emprendedor lanza una estructura de gestión de activos:

  • recibe mandatos discrecionales (el cliente delega las decisiones de inversión)
  • define y ejecuta la estrategia dentro de parámetros acordados (perfil de riesgo, límites, universo de inversión)
  • trabaja con un banco custodio para la ejecución y custodia

6.2.2 Calificación regulatoria

  • FinSA: sí, ya que la gestión de carteras es un servicio financiero sujeto a normas de conducta
  • FinIA: muy probable, ya que la gestión discrecional es precisamente la actividad que desencadena la exigencia de autorización como gestor de activos (según alcance y estructura)

6.2.3 Implicaciones prácticas

  • autorización y exigencias organizativas (gobernanza, control interno, gestión de riesgos, cumplimiento)
  • afiliación a una organización de supervisión (según la categoría)
  • requisitos AML/KYC reforzados en el ecosistema (a menudo en interacción con OAR, bancos custodios y procesos internos)
  • coste, plazo y complejidad de cumplimiento significativamente superiores al modelo de asesoramiento puro

6.2.4 Ventaja práctica

Un gestor de activos autorizado y correctamente estructurado suele ser más “bancarizable” y más aceptable para contrapartes profesionales, ya que opera dentro de un marco prudencial explícito.

7. Cómo calificar correctamente una actividad antes de lanzarla

7.1 Preguntas clave de calificación

  • ¿Recomiendo instrumentos financieros de forma personalizada?
  • ¿Tomo decisiones de inversión en nombre del cliente?
  • ¿Ejecuto órdenes o dispongo de un poder de representación?
  • ¿Cuál es el perfil de los clientes (minoristas vs profesionales)?
  • ¿El proveedor está sujeto a supervisión prudencial? (si no, puede aplicar el registro de asesores)
  • ¿Existe una dimensión transfronteriza (proveedor extranjero, clientes en Suiza, presencia en Suiza)?

7.2 Entregables mínimos de cumplimiento (a menudo necesarios)

  • mandatos y condiciones adaptados al servicio (asesoramiento vs gestión)
  • política de clasificación de clientes y documentación de onboarding
  • divulgación de costes, conflictos y retrocesiones
  • procedimientos de evaluación adecuados (perfilado, conveniencia/idoneidad)
  • sistema de conservación de pruebas (registros de asesoramiento, logs, confirmaciones)
  • afiliación a un organismo de mediación
  • análisis del registro de asesores y, en su caso, expediente de inscripción
  • para la gestión de activos: estructura FinIA (organigrama, controles, gestión de riesgos, cumplimiento, organización de supervisión, etc.)

8. Conclusión: la buena práctica es la calificación ex ante, no la corrección ex post

FinSA y FinIA imponen una disciplina fácil de describir, pero exigente de ejecutar: calificar la actividad antes de iniciarla, y luego construir la organización, la documentación y los contratos de forma coherente con dicha calificación.

La diferencia entre un asesor financiero y un gestor de activos no se basa en el título, sino en la realidad operativa: quién decide, quién ejecuta y con qué nivel de delegación. Es precisamente esta realidad la que determina si se aplica únicamente FinSA, o si se activa el régimen combinado FinSA + FinIA con autorización y supervisión.

FAQ – FinSA, FinIA, FINMA y el registro de asesores financieros

¿Qué es FinSA y para qué sirve en la práctica?

FinSA (Financial Services Act) regula la forma en que se prestan los servicios financieros a los clientes. Su objetivo principal es la protección de los inversores y establece normas de conducta, como la información sobre riesgos y costes, la clasificación de clientes, la evaluación de idoneidad o conveniencia, así como obligaciones de documentación y trazabilidad. FinSA se aplica siempre que un proveedor ofrezca servicios financieros a clientes en Suiza, independientemente de la forma jurídica o del tamaño de la entidad.

¿Qué es FinIA y en qué se diferencia de FinSA?

FinIA (Financial Institutions Act) regula el estatus de los proveedores de servicios financieros. Determina qué actividades requieren autorización, qué requisitos organizativos deben cumplirse y qué régimen de supervisión es aplicable. En resumen:
– FinSA = normas de conducta frente a los clientes
– FinIA = autorización, organización interna y supervisión prudencial

¿Puede una entidad estar sujeta a FinSA sin estar sujeta a FinIA?

Sí. Esto es muy habitual. Un asesor de inversiones que proporciona recomendaciones personalizadas sin gestión discrecional de carteras está, por regla general, sujeto a FinSA, pero no necesariamente a FinIA. No obstante, debe cumplir todas las obligaciones de conducta previstas por FinSA.

¿Cuándo se aplica FinIA?

FinIA se aplica cuando la actividad ejercida corresponde a la de una institución financiera en el sentido de la ley, por ejemplo la gestión discrecional de activos por cuenta de clientes. En ese caso, se requiere una autorización y la entidad queda sujeta a supervisión prudencial, ya sea directa o a través de una organización de supervisión.

¿Cuál es el papel de la FINMA en este marco?

FINMA es la autoridad suiza de supervisión de los mercados financieros.
– concede las autorizaciones exigidas por FinIA
– supervisa a las instituciones financieras (directa o indirectamente)
– aprueba las organizaciones de supervisión, los organismos de registro y reconoce determinados actores relacionados con FinSA
– publica posiciones, circulares y FAQ que aclaran la interpretación de las leyes

FINMA no es un simple “registro”: controla la conformidad estructural y prudencial de los actores sujetos a autorización.

¿Qué es el registro de asesores financieros?

El registro de asesores financieros (o asesores de clientes) es una obligación introducida por FinSA. Su objetivo es garantizar que determinadas personas físicas que asesoran a clientes en Suiza dispongan de:
– conocimientos suficientes de las normas de conducta de FinSA
– una formación profesional adecuada
– una cobertura de responsabilidad civil profesional (según los casos)

El registro es gestionado por organismos de registro autorizados, y no directamente por FINMA.

¿Quién debe inscribirse en el registro de asesores financieros?

En la práctica, la inscripción afecta principalmente a:
– asesores que actúan para proveedores suizos no sujetos a una supervisión prudencial equivalente
– asesores de proveedores financieros extranjeros que prestan servicios en Suiza

Los asesores que trabajan para entidades ya sujetas a supervisión prudencial (bancos, empresas de valores, gestores de activos autorizados, etc.) están, por lo general, exentos, dependiendo de la estructura exacta y del rol desempeñado.

¿Un asesor independiente debe inscribirse siempre en el registro?

Muy a menudo, sí. Un asesor independiente que presta asesoramiento en inversiones sobre instrumentos financieros a clientes en Suiza y que no está vinculado a una entidad supervisada debe, en principio, inscribirse en el registro. La calificación depende de varios factores: estatus contractual, tipo de clientes, presencia en Suiza y naturaleza exacta de los servicios.

¿Cuál es la diferencia regulatoria entre asesoramiento en inversiones y gestión de activos?

La diferencia clave reside en la toma de decisiones:
– asesoramiento en inversiones: el proveedor recomienda, el cliente decide
– gestión de activos: el cliente delega la decisión de inversión en el gestor (mandato discrecional)

El asesoramiento suele estar sujeto únicamente a FinSA, mientras que la gestión discrecional suele implicar la aplicación de FinIA, con requisitos de autorización y supervisión.

¿Tener un poder de representación sobre la cuenta del cliente cambia la calificación?

Sí, potencialmente. Un poder de negociación, especialmente si se utiliza de forma autónoma, puede transformar una actividad de asesoramiento en una gestión de activos de facto. Este es un punto de riesgo importante que a menudo se subestima.

¿Es obligatoria la afiliación a un organismo de mediación?

En la gran mayoría de los casos, sí. Los proveedores sujetos a FinSA deben estar afiliados a un organismo de mediación reconocido para permitir la resolución extrajudicial de conflictos con los clientes. Existen algunas excepciones limitadas.

¿Los family offices están sujetos a FinSA y FinIA?

Depende del modelo:
– un single-family office, que actúa exclusivamente para una sola familia y sin actividad comercial, puede quedar fuera del ámbito de aplicación
– un multi-family office, que presta servicios financieros a varios clientes, puede estar sujeto a FinSA y, según el nivel de delegación, también a FinIA

La calificación debe realizarse siempre caso por caso.

¿Una actividad relacionada con criptoactivos está automáticamente sujeta a FinSA o FinIA?

No automáticamente. Todo depende de la naturaleza del servicio:
– asesoramiento sobre instrumentos financieros en el sentido de la ley
– gestión discrecional
– actividad puramente tecnológica u operativa

Algunas actividades cripto entran claramente en el ámbito de FinSA/FinIA, mientras que otras están reguladas por marcos distintos (en particular la legislación AML). La correcta calificación es determinante.

¿Cuáles son los errores más comunes de los emprendedores al iniciar su actividad?

Los errores más frecuentes son:
– basarse en la denominación comercial en lugar de la actividad real
– subestimar las obligaciones de FinSA (documentación, justificación, procesos)
– ignorar la cuestión del registro de asesores
– iniciar la actividad sin haber calificado previamente el régimen aplicable
– intentar corregir ex post una situación ya no conforme

¿Debe calificarse la actividad antes o después del lanzamiento?

Siempre antes. FinSA y FinIA imponen una lógica de calificación ex ante. Corregir después suele ser más costoso, más arriesgado y puede dar lugar a sanciones, bloqueos bancarios o a la puesta en cuestión del modelo de negocio.

¿Cuándo es recomendable buscar apoyo profesional?

Desde el momento en que un proyecto implique:
– asesoramiento en inversiones o gestión de activos
– clientes minoristas
– una estructura empresarial nueva o transfronteriza
– interacción con bancos suizos

El acompañamiento temprano por parte de una fiduciaría o asesor regulatorio especializado permite elegir el modelo adecuado (asesoramiento vs gestión), anticipar los costes regulatorios y evitar errores estructurales difíciles de corregir posteriormente.

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