Creación y administración de fundaciones privadas y de interés público en Suiza
Descubra nuestros servicios expertos en la constitución y administración de fundaciones privadas y de interés público en Suiza. Le guiamos a través del proceso legal, garantizamos el cumplimiento normativo y maximizamos las ventajas fiscales. Confíenos la gestión de su fundación para una eficacia y un impacto óptimos. Comprométase con una misión social o filantrópica junto a un socio de confianza.
Un marco estable, liberal y reconocido.
Código civil suizo · Art. 80–89
Las fundaciones suizas están muy activas en los ámbitos de la salud, la educación, la acción social, la cultura, el medio ambiente, la ecología, la investigación y la financiación de proyectos de interés general.
Suiza figura entre las jurisdicciones más apreciadas del mundo para la creación de fundaciones de interés público. Ofrece un marco jurídico estable, regulado por el Código civil suizo, reconocido por su solidez, su continuidad y su gran seguridad jurídica. La fundación adquiere su personalidad jurídica desde su inscripción en el Registro Mercantil.
Los activos transferidos a la fundación se vuelven autónomos y se destinan exclusivamente al fin definido por el fundador. Este patrimonio protegido permite inscribir una misión filantrópica, social, cultural, medioambiental o científica a largo plazo.
El consejo de fundación vela por la consecución de los fines establecidos en los estatutos, conforme a la voluntad del fundador. La supervisión ejercida por una autoridad pública refuerza la credibilidad institucional de la fundación y la confianza de los donantes, socios y beneficiarios.
Por último, las fundaciones de interés público pueden, bajo ciertas condiciones, beneficiarse de una exención fiscal en Suiza, lo que constituye una ventaja importante para estructurar y desarrollar proyectos de interés general.
Autoridad e interlocutor
Por qué nuestros clientes nos eligen.
Nuestra experiencia de gestoría suiza de alto nivel, combinada con un dominio de las cuestiones filantrópicas y patrimoniales, nos permite aportar respuestas rápidas y una ejecución impecable a cada proyecto de fundación. Disponibilidad constante, flexibilidad operativa y reactividad inmediata estructuran nuestro acompañamiento, con un posicionamiento reconocido por la excelencia de nuestro servicio, confirmado por la satisfacción duradera de nuestros clientes.
Experiencia de gestoría suiza y dominio de las estructuras patrimoniales y filantrópicas. Ejecución impecable, acompañamiento estructurado desde el primer contacto hasta la administración corriente.
Respuesta en 48 horas hábiles con una primera opinión de viabilidad ASF y de elegibilidad para la exención fiscal en el cantón elegido.
31 reseñas publicadas en Google Business Profile. Satisfacción duradera confirmada por relaciones que se mantienen entre 5 y 10 años de media.
Afiliaciones STEP (Trust & Estate Practitioners — referencia en materia de fundaciones), AIWM, SFAA e IFA. Organismos profesionales exigentes en gobernanza fiduciaria.
Su interlocutor
Andrés Taracido — Diploma Federal de Experto en Finanzas e Inversiones; Certified International Wealth Manager (CIWM); diplomado por la Society of Trust and Estate Practitioners (STEP) con acreditación TEP, referencia internacional en materia de fundaciones, trusts y estructuras patrimoniales; CAS en Fiscalidad de las PYMES; Asesor en Seguros y Previsión certificado IAF. Toda nueva solicitud de constitución de fundación pasa por su encuadre personal.
Lo que dicen nuestros clientes.
★ 4,7/5 · 31 reseñas publicadas en Google Business Profile
Lo que realmente los distingue es su atención al detalle y el interés sincero que muestran por sus clientes. Tenemos la sensación de trabajar con un socio de confianza que siempre vela por nuestros intereses.
Excelente trato, asesoramiento profesional, respuestas rápidas, conocimiento profundo y preciso de las normas y procedimientos. Además, la acogida cálida y generosa inspira respeto y confianza.
Recomiendo encarecidamente esta gestoría en Ginebra. Asesoramiento valioso, trabajo serio y muy reactivo. Además, ¡el equipo es muy agradable!
Una constitución exigente y supervisada.
La fundación debe constituirse mediante acto auténtico ante notario, con un capital inicial fijado generalmente en CHF 50.000 y destinado a un fin determinado. Antes de su inscripción en el Registro Mercantil, los estatutos deben someterse a la Autoridad de Supervisión de las Fundaciones para su validación. Cuando se prevé una exención fiscal, también se recomienda que los estatutos sean aprobados previamente por la Administración Fiscal Cantonal competente. Un miembro del consejo de fundación debe residir en Suiza, debe nombrarse un órgano de revisión y, finalmente, la fundación puede inscribirse en el Registro Mercantil.
La fundación se constituye mediante un acto auténtico otorgado ante un notario suizo, que fija los estatutos y la voluntad del fundador.
El importe inicial del capital de CHF 50.000 debe destinarse a un fin especial determinado por el fundador.
Un miembro del consejo de fundación debe residir en Suiza y debe nombrarse un órgano de revisión independiente.
La inscripción en el Registro Mercantil otorga a la fundación su personalidad jurídica y marca el inicio operativo.
Un acompañamiento selectivo para una estructura exigente.
La fundación suiza es un vehículo jurídico sólido, pero complejo, que exige una visión clara, una gobernanza rigurosa y una administración duradera. Nuestro papel consiste en acompañarle desde el principio en el análisis, la constitución y el seguimiento administrativo de su fundación, a fin de verificar que esta estructura corresponde realmente a sus objetivos.
Antes de cualquier compromiso, evaluamos la adecuación entre su proyecto, el fin perseguido, los recursos disponibles y las exigencias legales, fiscales y administrativas aplicables en Suiza. La fundación no se concibe como una herramienta flexible o temporal: implica un compromiso a largo plazo, un patrimonio destinado a un fin determinado y una gestión conforme a la voluntad del fundador.
Por ello adoptamos un enfoque selectivo y profesional. Intervenimos únicamente cuando la fundación suiza constituye un vehículo coherente, creíble y adaptado a la situación del cliente. Este análisis previo permite asegurar el proyecto, anticipar las restricciones de gobernanza y garantizar una administración conforme en el tiempo.
- Una gobernanza estructurada, con un consejo de fundación activo, responsable y capaz de documentar sus decisiones.
- Una contabilidad llevada conforme a los estándares suizos, acompañada de estados financieros fiables y controlados por un órgano de revisión.
- Obligaciones de reporte periódicas e intercambios formales con la autoridad de supervisión competente, cantonal o federal.
- Exigencias estrictas en materia de cumplimiento, a fin de preservar el fin estatutario, la afectación del patrimonio y la continuidad de la misión.
- Un nivel de análisis reforzado por parte de las entidades bancarias, en particular en la apertura de cuenta, la justificación del origen de los fondos y la comprensión del proyecto perseguido.
- Una administración continua que exige rigor, anticipación y acompañamiento profesional en el tiempo.
La fundación suiza está sometida a una supervisión institucional de la Autoridad federal de supervisión de las fundaciones (ASF), lo que implica un mayor control y menos flexibilidad que una SA, una SRL o una asociación. Esta restricción es también una ventaja: refuerza la credibilidad de la fundación, protege el patrimonio afectado y garantiza el respeto del fin definido por el fundador.
Los proyectos motivados principalmente por la búsqueda de flexibilidad, optimización de costes o simplificación administrativa no suelen ser adecuados para una fundación suiza — y, en consecuencia, no se aceptan.
Nos contactan habitualmente personas que desean crear una fundación suiza con el fin de:
- pagar rentas regulares a sus hijos;
- proteger y transmitir un patrimonio familiar;
- financiar de forma duradera a varias generaciones;
- o mantener un nivel de vida dentro de la familia gracias al patrimonio aportado a la fundación.
En la práctica, muchos clientes imaginan que una fundación suiza puede funcionar como un “trust familiar” o como un vehículo patrimonial destinado a sostener financieramente a una familia durante varias generaciones.
Sin embargo, el derecho suizo limita muy severamente este tipo de estructura.
Según el artículo 335 del Código civil suizo (CC), las fundaciones de familia sólo pueden crearse con fines muy limitados:
- gastos de educación;
- establecimiento;
- asistencia;
- o fines análogos estrechamente vinculados a necesidades particulares de los miembros de la familia.
Art. 335 CC
1 Pueden crearse fundaciones de familia conforme a las normas del derecho de personas o de sucesiones; estarán destinadas al pago de los gastos de educación, establecimiento y asistencia de los miembros de la familia o a fines análogos.
2 La constitución de fideicomisos de familia está prohibida.
El Tribunal Federal y la doctrina consideran desde hace tiempo que una fundación de familia no puede tener como objetivo principal:
- mantener de forma duradera a una familia;
- distribuir rentas regulares;
- asegurar un confort patrimonial;
- o transmitir un patrimonio de generación en generación como un patrimonio “bloqueado” dentro de la familia.
El derecho suizo prohíbe en particular los “fideicomisos de familia”, es decir, los mecanismos destinados a mantener de forma duradera un patrimonio dentro de un mismo linaje familiar.
En la práctica, las autoridades y tribunales examinan muy atentamente:
- la realidad del fin perseguido;
- los beneficiarios económicos reales;
- las modalidades de distribución;
- y la existencia o no de una verdadera necesidad específica (formación, asistencia, situación particular de vida).
Cuando una fundación se destina principalmente a abonar prestaciones patrimoniales recurrentes a allegados sin vínculo con una necesidad particular reconocida por el artículo 335 CC, el riesgo jurídico se vuelve importante:
- impugnación de la estructura;
- denegación de reconocimiento;
- nulidad parcial o total;
- intervención de los tribunales civiles;
- o imposibilidad práctica de hacer funcionar de forma duradera la fundación.
En este tipo de situaciones, generalmente preferimos orientar a los clientes hacia herramientas más adecuadas:
- planificación sucesoria;
- holding familiar;
- pacto sucesorio;
- trust extranjero o fundación de familia en una jurisdicción adecuada;
- o estructuración patrimonial internacional.
También rechazamos con regularidad proyectos de fundación de interés público cuando los fundadores creen que un simple capital mínimo de CHF 50.000 será suficiente para lanzar una verdadera fundación operativa.
Técnicamente, una fundación puede crearse con CHF 50.000. Sin embargo, en la práctica, este importe suele ser insuficiente para hacer funcionar seriamente una fundación suiza.
Muchos fundadores subestiman:
- los costes administrativos;
- los honorarios de auditoría;
- las obligaciones contables;
- las exigencias de gobernanza;
- los informes a la autoridad de supervisión;
- los gastos bancarios, jurídicos y fiduciarios;
- así como el tiempo necesario para gestionar la estructura.
También piensan, erróneamente, que será “fácil” encontrar rápidamente financiadores externos o donantes institucionales.
En realidad, una fundación creíble se basa generalmente en:
- un patrimonio significativo;
- una estrategia de financiación clara;
- una gobernanza sólida;
- y una capacidad real para financiar de forma duradera sus actividades.
En los proyectos filantrópicos serios, es frecuente que las fundaciones dispongan de un patrimonio mucho más importante, a menudo de varios millones de francos, con el fin de financiar sus actividades mediante el rendimiento del capital y no mediante una búsqueda permanente de financiación externa.
En este tipo de contexto, a veces preferimos orientar al cliente hacia:
- una asociación;
- un proyecto piloto;
- una estructura más ligera;
- o un crecimiento progresivo antes de plantearse una fundación suiza.
Por último, rechazamos los proyectos en los que una fundación se utilizaría para:
- captar fondos;
- obtener ventajas fiscales o de reputación;
- mientras se financian en realidad actividades privadas o comerciales.
Esto afecta en particular a las situaciones en las que:
- los fundadores desean financiar su propia empresa;
- los fondos captados benefician indirectamente a los fundadores;
- la actividad supuestamente “de interés público” sirve principalmente a intereses privados;
- o la estructura se utiliza como herramienta de marketing o de credibilidad comercial.
Las autoridades de supervisión de las fundaciones, así como las administraciones fiscales suizas, examinan muy atentamente:
- los conflictos de intereses;
- la afectación real de los fondos;
- la gobernanza;
- las remuneraciones;
- y la existencia de un verdadero interés público.
Una fundación suiza no puede utilizarse como un vehículo híbrido entre organización benéfica y empresa privada.
En este tipo de situación, el riesgo es importante:
- denegación del reconocimiento de utilidad pública;
- pérdida de las exenciones fiscales;
- intervención de la autoridad de supervisión;
- o incluso cuestionamiento completo de la estructura.
Cuando un proyecto presenta una dimensión empresarial o comercial dominante, otras estructuras suelen ser mucho más adecuadas:
- sociedad mercantil;
- empresa social;
- asociación;
- o vehículo de inversión clásico.
¿Fundación privada o de interés público?
Comparar las implicaciones jurídicas, fiscales y administrativas para elegir una estructura realmente adaptada a su proyecto.
Fundación privada o no exenta
Una fundación privada o patrimonial puede responder a objetivos específicos, pero debe analizarse con prudencia. En Suiza, la fundación no es un vehículo libremente modulable: los bienes se destinan a un fin determinado y la estructura debe respetar los límites del Código civil suizo.
Las fundaciones de familia, en particular, no pueden utilizarse como simples vehículos de tenencia o de transmisión patrimonial. Su fin está estrictamente regulado, en particular para cubrir gastos de educación, establecimiento, asistencia u objetivos análogos.
- Imposición ordinaria en ausencia de exención fiscal.
- Inscripción en el Registro Mercantil obligatoria.
- Supervisión posible para las fundaciones ordinarias, según su fin y ámbito.
- Órgano de revisión en principio obligatorio, salvo dispensa o régimen particular.
- Análisis reforzado requerido cuando el proyecto persigue una finalidad familiar o patrimonial.
Este tipo de fundación debe estructurarse con precisión para evitar cualquier incompatibilidad entre el fin perseguido, la gobernanza, la fiscalidad y las exigencias del derecho suizo.
Fundación de interés público
Una fundación de interés público puede obtener una exención fiscal, pero esta nunca es automática. La administración fiscal cantonal examina los estatutos, el fin perseguido, la afectación irrevocable de los fondos, la actividad efectiva, el círculo de beneficiarios y la ausencia de interés privado preponderante.
- Exención posible del impuesto sobre el beneficio y el capital.
- Deducibilidad posible de las donaciones para los donantes, según las normas fiscales aplicables.
- Afectación exclusiva e irrevocable de los activos al fin de utilidad pública.
- Ausencia de devolución de los fondos al fundador, a los donantes o a sus allegados.
- Actividad comercial únicamente accesoria y compatible con el fin perseguido.
- Mantenimiento del estatuto fiscal condicionado al cumplimiento continuo de las exigencias fiscales y estatutarias.
Antes de la publicación en el Registro Mercantil, se recomienda hacer validar los estatutos por la autoridad de supervisión y, en caso de solicitud de exención, dirigirse también a la administración fiscal cantonal competente.
Nuestro acompañamiento
Constituir, administrar y asegurar su fundación suiza.
My Swiss Company SA acompaña a fundadores, familias, empresarios y organizaciones internacionales en la constitución, administración y asesoramiento de fundaciones suizas privadas, patrimoniales o de interés público. Desde el análisis del proyecto hasta la redacción de los estatutos, desde la solicitud de exención fiscal hasta la relación con las autoridades de supervisión y los socios bancarios, estructuramos un marco conforme, duradero y adaptado a sus objetivos.
Dirección legal y miembro del consejo residente en Suiza: dos exigencias, una solución.
Cuando los fundadores o los miembros del consejo de fundación residen en el extranjero, deben anticiparse dos condiciones esenciales: la fundación debe disponer de una dirección válida en Suiza y al menos un miembro del consejo de fundación debe residir en Suiza.
My Swiss Company SA cumple con ambas exigencias ofreciendo una solución integral para las fundaciones privadas, patrimoniales y de interés público. Ponemos a disposición una dirección de sede reconocida en Suiza, garantizamos la gestión de la correspondencia oficial y acompañamos, cuando es necesario, la constitución o coordinación de un miembro del consejo de fundación residente en Suiza.
Esta doble presencia — administrativa y local — facilita las interacciones con el Registro Mercantil, la autoridad de supervisión, la administración fiscal, el órgano de revisión y las entidades bancarias. También permite asegurar la continuidad y conformidad de la fundación cuando su gobernanza se organiza principalmente desde el extranjero.
Preguntas frecuentes sobre la fundación suiza
Respuestas a las preguntas que recibimos cada semana sobre el capital inicial, la exención fiscal, la gobernanza, la supervisión por la ASF, el artículo 335 CC y las obligaciones anuales de administración de una fundación privada o de interés público en Suiza.
¿Cuál es el capital mínimo para crear una fundación en Suiza?
El capital inicial mínimo de una fundación suiza se fija generalmente en CHF 50.000, destinado de forma irrevocable al fin definido por el fundador en el acto fundacional. En la práctica, este importe rara vez es suficiente para hacer funcionar de forma duradera una fundación operativa: las fundaciones filantrópicas serias suelen disponer de un patrimonio de varios cientos de miles, e incluso varios millones de francos, para cubrir los gastos de administración, auditoría y supervisión.
¿Cuál es la diferencia entre una fundación privada y una fundación de interés público?
Una fundación privada persigue un fin privado, familiar o patrimonial y permanece, en principio, imponible como persona jurídica. Una fundación de interés público persigue un fin de interés general (salud, educación, cultura, investigación, acción social) y puede, bajo condiciones estrictas, beneficiarse de una exención fiscal. Esta última implica una afectación exclusiva e irrevocable de los activos, un círculo de beneficiarios suficientemente amplio y la ausencia de interés privado preponderante.
¿Puede una fundación suiza estar exenta de impuestos?
Sí, pero únicamente las fundaciones de interés público pueden obtener la exención del impuesto sobre el beneficio y el capital, mediante decisión de la administración fiscal cantonal competente. La exención nunca es automática: la administración examina los estatutos, la actividad efectiva, el carácter irrevocable de la afectación de los fondos, el círculo de beneficiarios y la ausencia de interés privado. Se recomienda hacer prevalidar los estatutos antes de la inscripción en el Registro Mercantil.
¿Cuánto tiempo se tarda en crear una fundación en Suiza?
La constitución de una fundación suiza tarda generalmente entre 6 y 12 semanas, entre el análisis previo, la redacción de los estatutos por el notario, la validación por la autoridad de supervisión de las fundaciones y la inscripción en el Registro Mercantil. El plazo puede prolongarse a 16-20 semanas en caso de solicitud de exención fiscal, que requiere un intercambio adicional con la administración fiscal cantonal.
¿Es necesario que un miembro del consejo de fundación resida en Suiza?
Sí. Conforme al derecho suizo, al menos un miembro del consejo de fundación debe estar domiciliado en Suiza y disponer del derecho de firma, a fin de garantizar la representación local ante las autoridades, el Registro Mercantil, el banco y la autoridad de supervisión. Cuando el fundador o los demás miembros residen en el extranjero, My Swiss Company SA puede asegurar esta presencia local cualificada, así como la dirección de sede en Suiza.
¿Se puede crear una fundación de familia en Suiza?
Sí, pero el fin está estrictamente limitado por el artículo 335 del Código civil suizo: gastos de educación, establecimiento, asistencia de los miembros de la familia o fines análogos. El derecho suizo prohíbe los fideicomisos de familia, es decir, los mecanismos destinados a pagar rentas regulares, mantener de forma duradera a una familia o transmitir un patrimonio bloqueado a varias generaciones. Para la transmisión patrimonial, otras herramientas son más adecuadas: planificación sucesoria, holding familiar, pacto sucesorio o trust extranjero en una jurisdicción adecuada.
¿Quién supervisa las fundaciones en Suiza?
La supervisión es ejercida por una autoridad cantonal de supervisión de las fundaciones o, para las fundaciones de alcance nacional o internacional, por la Autoridad federal de supervisión de las fundaciones (ASF), adscrita al Departamento federal del Interior. La autoridad verifica cada año que la fundación respete su fin estatutario, su gobernanza, sus obligaciones contables y la afectación de los fondos conforme a la voluntad del fundador.
¿Puede una fundación suiza ejercer una actividad comercial?
Sí, pero únicamente con carácter accesorio y siempre que dicha actividad sea compatible con el fin estatutario y no se convierta en la finalidad principal de la fundación. Para una fundación de interés público exenta, la actividad comercial no debe competir con el sector privado ni generar un beneficio que aproveche directamente a los fundadores, a los órganos o a sus allegados, so pena de poner en cuestión el estatuto fiscal.
¿Las donaciones realizadas a una fundación suiza son deducibles fiscalmente?
Las donaciones realizadas a una fundación suiza reconocida de interés público y exenta son deducibles fiscalmente para los donantes, dentro de los límites previstos por el derecho federal y cantonal — generalmente hasta el 20 % del ingreso neto para las personas físicas y el 20 % del beneficio neto para las personas jurídicas. Las donaciones realizadas a una fundación privada no exenta no son, en principio, deducibles.
¿Cuáles son los costes anuales de administración de una fundación suiza?
Los gastos anuales cubren típicamente la llevanza contable, el órgano de revisión (auditoría), las tasas de la autoridad de supervisión, los gastos bancarios y jurídicos, la domiciliación y la representación local del consejo. El presupuesto anual de administración suele empezar en torno a CHF 8.000 a 15.000 para una fundación de pequeño tamaño y aumenta con la complejidad de las actividades, el volumen del patrimonio y las obligaciones de reporte.
¿Cómo se disuelve una fundación suiza?
Una fundación suiza no puede disolverse libremente por su fundador: su disolución sólo se produce si su fin se ha vuelto imposible de realizar, ilícito o inmoral, conforme al art. 88 CC, y requiere una decisión de la autoridad de supervisión. En caso de disolución, el patrimonio restante se atribuye generalmente a otra fundación que persiga un fin análogo, y no se restituye al fundador.
Su socio
gestoría de confianza
Rellene nuestro formulario de contacto o llámenos para obtener una auditoría de su situación.
Contacte con el experto
Rellene el formulario y nos pondremos en contacto con usted rápidamente.
Todos los servicios My Swiss Company en Suiza.
Más allá de la domiciliación, My Swiss Company SA acompaña a empresarios y grupos internacionales en todo el ciclo de vida de su entidad suiza — creación, administración, representación fiscal y gobernanza.
Contabilidad, IVA, Salarios y Fiscalidad de las PYMES
- Llevanza, cierre y estados financieros conformes al CO
- IVA: declaraciones, control de tipos y prevención de regularizaciones
- Salarios: AVS, LPP, LAA, permisos y fiscalidad de los empleados
Creación de empresa en Suiza: SA, SRL, sucursal y holding
- Creación de empresa: SA, SRL, sucursal y holding
- Constitución con acto, capital e inscripción en el RM
- Creación de empresa con lógica bancaria y fiscal
Administrador y gerente residente en Suiza: mandato fiduciario
- Administrador residente suizo para SA con representación válida
- Gerente residente suizo para SRL con seguimiento documental
- KYC, gobernanza y control periódico en Suiza
Domiciliación de empresa: sede y correo
- Dirección de sede jurídica, c/o y notificaciones oficiales al RM
- Recepción, clasificación y reenvío del correo administrativo y bancario
- Domiciliación integrada en una estructura administrativa real
Representante fiscal IVA en Suiza para sociedades extranjeras
- Registro de IVA en Suiza y representación fiscal oficial
- Declaraciones de IVA trimestrales, correcciones e intercambios con la AFC y aduanas
- Análisis de los riesgos de sujeción y de incumplimiento previo
Creación y administración de fundaciones en Suiza
- Constitución de fundaciones privadas, de familia o de interés público
- Estructuración, gobernanza del consejo y seguimiento administrativo anual
- Marco fiscal, exención eventual y cumplimiento documental
