Suiza es conocida por su entorno favorable a las empresas y sus atractivas ventajas fiscales. Para los empresarios que desean crear una empresa, Suiza ofrece interesantes oportunidades fiscales. En este artículo, exploraremos en detalle las ventajas fiscales de constituir una empresa en Suiza, y le proporcionaremos toda la información esencial que necesita saber.
La carga efectiva sobre el beneficio va del 11,9% al 14% en los tres cantones donde My Swiss Company SA está presente, frente al 25% español. A cambio, Suiza exige sustancia económica real: no es un paraíso fiscal.
Sumario
- Las ventajas fiscales de constituir una sociedad en Suiza, en cifras
- La carga fiscal cantón por cantón
- El impuesto sobre el capital, la segunda línea que anticipar
- Deducciones: participaciones, I+D y patent box
- Suiza no es un paraíso fiscal: lo que cambió con la RFFA
- Constituir desde España: convenio, retención del 35% y modelo 720
- Elegir su cantón: la ventaja fiscal no decide sola
- Preguntas frecuentes
Las ventajas fiscales de constituir una sociedad en Suiza, en cifras
La ventaja principal de constituir una sociedad en Suiza es la carga efectiva sobre el beneficio —federal, cantonal y municipal—, de las más bajas de Europa: ~11,9% en Zug, ~12,3% en Lucerna y ~13,99% en Ginebra, frente al 25% del tipo general español.
Suiza cuenta con un atractivo sistema de impuesto de sociedades, lo que la convierte en un destino popular para empresarios de todo el mundo. El país ofrece una fiscalidad competitiva con tipos impositivos relativamente bajos en comparación con otras jurisdicciones. Además, el sistema fiscal suizo es conocido por su estabilidad y previsibilidad, proporcionando un entorno favorable para las actividades empresariales.
Los cantones suizos utilizan principalmente dos enfoques diferentes del impuesto de sociedades: un tipo impositivo proporcional y un sistema mixto basado en la intensidad del rendimiento. Un tipo impositivo proporcional es un impuesto simple expresado como porcentaje del beneficio de una empresa. Este tipo se mantiene constante independientemente de la cuantía del capital social o de los fondos propios de la empresa.
Por ejemplo, la Confederación Suiza aplica un tipo fijo del 8,5% sobre los beneficios de las empresas, que se aplica uniformemente a todas las empresas del país.
El matiz cuenta: ese 8,5% se calcula sobre el beneficio después de impuestos, es decir alrededor del 7,83% del beneficio antes de impuestos. Es el único componente idéntico en toda Suiza.
Sin embargo, algunos cantones suizos optan por un sistema mixto que tiene en cuenta la intensidad del rendimiento. Este enfoque tiene en cuenta tanto la relación entre el capital y las reservas de la empresa como el beneficio neto obtenido. La idea que subyace a este sistema es reflejar con mayor exactitud el poder de ganancia de la empresa teniendo en cuenta estos factores.
Un impuesto que se recauda en tres niveles
En Suiza, el impuesto de sociedades se recauda a nivel federal, cantonal y municipal, lo que permite flexibilidad en la tributación. Los tipos impositivos varían de un cantón a otro, dando a los empresarios la oportunidad de elegir la jurisdicción más ventajosa para su negocio.
Algunos cantones ofrecen incluso exenciones fiscales a las empresas nuevas o en expansión que aportan un alto valor añadido al cantón donde está radicada la empresa.
La carga fiscal cantón por cantón
Entre el cantón más competitivo y el más caro hay más de ocho puntos de carga efectiva. Por eso la sede se decide al mismo tiempo que los demás pasos para establecer un negocio en Suiza: trasladarla después exige una modificación estatutaria ante notario y una nueva inscripción en el registro mercantil.
A continuación figuran algunos ejemplos de cantones que aplican un tipo impositivo proporcional:
- Zúrich: El cantón de Zúrich aplica un tipo del impuesto de sociedades del 19,7%.
- Ginebra: El cantón de Ginebra aplica un tipo del impuesto de sociedades del 13,99%.
- Vaud: El cantón de Vaud aplica un tipo del impuesto de sociedades del 13,79%.
- Basilea-Ciudad: El cantón de Basilea-Ciudad propone un tipo del impuesto de sociedades del 13,5%.
- Lucerna: El cantón de Lucerna es conocido por sus tipos impositivos competitivos. Las empresas pueden beneficiarse de un tipo impositivo efectivo tan bajo como el 12,3%.
- Zug: El cantón de Zug también es conocido por sus competitivos tipos impositivos. Las empresas pueden beneficiarse de un tipo impositivo efectivo tan bajo como el 11,9%.
| Cantón | Carga efectiva total (orden de magnitud) | Presencia My Swiss Company |
|---|---|---|
| Zug | ~11,9% | Domiciliación |
| Lucerna | ~12,3% | Oficina |
| Ginebra | ~13,99% | Oficina |
| Zúrich | ~19,7% | — |
| España (referencia) | 25% (tipo general) | — |
Fuente: tipos efectivos publicados por las administraciones fiscales cantonales y por la Administración Federal de Contribuciones (AFC). Órdenes de magnitud 2026, variables según el municipio de domiciliación y la base imponible.
Es importante tener en cuenta que estos tipos son indicativos y que hay otros factores a tener en cuenta, como las deducciones fiscales y los incentivos fiscales específicos de cada cantón. Por lo tanto, se recomienda consultar a las autoridades fiscales competentes o a una gestoría y asesor fiscal en Suiza para obtener información actualizada específica para su situación.
El impuesto sobre el capital, la segunda línea que anticipar
Cada cantón grava además los fondos propios de la sociedad. La carga es modesta —el tipo se expresa en por mil (‰)— y a menudo se neutraliza: la ley permite a los cantones imputar el impuesto sobre el beneficio al impuesto sobre el capital, de modo que una sociedad rentable puede acabar sin pagar nada.
Además del impuesto de sociedades, los cantones suizos gravan también el capital social de las empresas. A diferencia del impuesto federal sobre los beneficios, este impuesto sobre el capital social es recaudado exclusivamente por los cantones y no afecta a la Confederación Helvética.
El impuesto sobre el capital social es proporcional y suele expresarse como un porcentaje (‰) del capital imponible de la empresa. El capital imponible puede incluir el capital social, el capital registrado u otras formas de capital de la empresa, dependiendo de las normas específicas del cantón en cuestión.
Este tipo de impuesto pretende gravar el valor del capital invertido en la empresa. El tipo impositivo sobre el capital social puede variar de un cantón a otro y dependerá de la política fiscal de cada cantón.
Para una Sàrl/GmbH (sociedad de responsabilidad limitada) con el capital mínimo de 20 000 CHF, o una SA (sociedad anónima) con 100 000 CHF, el importe anual es marginal. Pesa más en las sociedades muy capitalizadas y poco rentables.
Deducciones: participaciones, I+D y patent box
Tres mecanismos reducen legalmente la base imponible: la reducción por participaciones, la deducción adicional por I+D y la patent box. Los dos últimos son dispositivos cantonales y están limitados: el conjunto de reducciones no puede rebajar el beneficio imponible cantonal más de un 70%.
La reducción por participaciones
Cuando su sociedad suiza cobra dividendos de una filial, el impuesto sobre el beneficio se reduce en proporción al peso de esos rendimientos en el beneficio total. Basta con que la participación represente al menos el 10% del capital o de los derechos al beneficio, o que su valor venal alcance 1 000 000 CHF; para las plusvalías de venta se exige además un año de tenencia.
El mecanismo neutraliza casi por completo la doble imposición dentro de un grupo. Es la razón técnica por la que la sociedad holding suiza sigue siendo eficiente pese a la desaparición del antiguo estatuto de holding.
La deducción por I+D y la patent box
La reforma fiscal y de financiación de la AVS (RFFA) sustituyó los estatutos privilegiados por dos incentivos abiertos a todas las sociedades. La deducción adicional por I+D permite deducir hasta el 150% de los gastos de investigación y desarrollo realizados en Suiza; es una opción cantonal que no todos los cantones aplican. La patent box, en cambio, es obligatoria en todos los cantones desde 2020 y exime hasta el 90% de los rendimientos netos procedentes de patentes, en el porcentaje que fije cada cantón.
Suiza no es un paraíso fiscal: lo que cambió con la RFFA
Suiza no es un paraíso fiscal y no figura en la lista española de jurisdicciones no cooperativas. Los estatutos fiscales privilegiados —holding, sociedad de domicilio y sociedad auxiliar o mixta— fueron abolidos por la reforma RFFA, en vigor desde el 1 de enero de 2020. Desde entonces todas las sociedades tributan bajo el mismo régimen ordinario en su cantón.
Suiza aplica además el intercambio automático de información fiscal desde 2017: los datos de las cuentas cuyos titulares residen en el extranjero se transmiten cada año a su administración tributaria, España incluida.
La contrapartida de esa fiscalidad competitiva es una exigencia de sustancia económica real: dirección efectiva en Suiza, medios adaptados a la actividad y decisiones tomadas en el país. Al menos una persona domiciliada en Suiza debe poder representar a la sociedad (art. 718 apdo. 4 del Código de Obligaciones para la SA, art. 814 apdo. 3 para la Sàrl).
Importante
Una sociedad sin sustancia es atacable, en Suiza como en España. Un domicilio social sin actividad, sin medios y sin decisiones locales puede ser recalificado por la administración española. La ventaja fiscal recompensa una implantación real, no un cambio de dirección postal.
Confidencialidad no es opacidad
Suiza también es conocida por su tradición de secreto fiscal. Aunque la transparencia fiscal se ha convertido en una prioridad mundial, Suiza ha establecido medidas estrictas para proteger la confidencialidad de la información fiscal de las empresas. Esa confidencialidad protege sus datos frente a terceros, no frente a las administraciones tributarias: no exime de ninguna obligación declarativa ni impide el intercambio automático de información.
El secreto fiscal es una protección legal que cubre toda la información fiscal que llega a conocimiento de las autoridades fiscales en Suiza. Esto significa que no se puede revelar ninguna información fiscal, ni siquiera a otras autoridades, ya sean federales, cantonales o municipales, a menos que exista una base jurídica específica que renuncie expresamente al secreto fiscal.
Esta norma se aplica no sólo a las autoridades fiscales, sino también a cualquier persona que ocupe un cargo en la administración federal, cantonal o municipal y que tenga acceso a información amparada por el secreto fiscal. Estas personas están obligadas a respetar el secreto fiscal y a no divulgar la información fiscal a la que tengan acceso en el ejercicio de sus funciones.
La finalidad del secreto fiscal es garantizar la confidencialidad de la información fiscal de los contribuyentes y preservar su intimidad. También fomenta la confianza de los contribuyentes en el sistema fiscal y garantiza una protección adecuada de sus datos personales.
Es importante señalar que el secreto fiscal puede levantarse en determinadas circunstancias específicas y con una base jurídica adecuada, como una solicitud judicial o una autorización expresa del contribuyente afectado. Sin embargo, a falta de dicha base jurídica, el secreto fiscal sigue vigente y la información fiscal sigue siendo confidencial.
Constituir desde España: convenio, retención del 35% y modelo 720
Si usted reside en España, tres puntos determinan el resultado real de su sociedad suiza: el tratamiento de los dividendos bajo el convenio de doble imposición España-Suiza, el lugar donde se sitúa la dirección efectiva y sus obligaciones declarativas españolas. Los tres exigen un examen caso por caso.
Suiza ha firmado numerosos convenios de doble imposición con varios países del mundo. Estos convenios tienen por objeto evitar la doble imposición de los beneficios de las empresas que operan a escala internacional. Permiten a las empresas pertenecientes a un mismo grupo beneficiarse de procedimientos de declaración simplificados al distribuir dividendos para pagar y al mismo tiempo ser reembolsadas de la retención a la fuente, que en Suiza asciende al 35%.
La retención del 35% y su recuperación
Suiza aplica un impuesto anticipado del 35% sobre los dividendos distribuidos. No es un coste definitivo sino una garantía de declaración: el convenio permite recuperar la totalidad o una parte, con un tipo residual reducido con carácter general, que puede llegar a cero cuando la matriz española posee una participación cualificada de al menos el 10% mantenida durante un periodo mínimo.
La devolución no es automática: se solicita a la Administración Federal de Contribuciones con prueba de residencia fiscal y de beneficiario efectivo. En los grupos puede autorizarse el procedimiento de notificación, que evita el desembolso inicial.
El riesgo de residencia fiscal en España
El domicilio social suizo no basta por sí solo. Si la sede de dirección efectiva permanece en España —si las decisiones de gestión se toman allí—, la administración española puede considerar la sociedad residente en España y gravarla por su renta mundial. El convenio prevé un criterio de desempate, pero se aplica sobre hechos, no sobre estatutos.
Es donde fracasan las estructuras improvisadas: constituir en Suiza y seguir dirigiendo desde Madrid no traslada la fiscalidad, crea un riesgo de doble imposición. Organizar la gobernanza forma parte del proyecto desde el primer día.
El modelo 720 y las obligaciones declarativas
Como residente fiscal en España debe declarar sus bienes y derechos en el extranjero mediante el modelo 720 de la Agencia Tributaria cuando superan el umbral legal por categoría. Las participaciones en una sociedad suiza y las cuentas abiertas a su nombre entran en su ámbito.
La obligación sigue vigente; lo que cambió es el régimen sancionador, modificado tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de enero de 2022. Es una declaración informativa: no genera impuesto por sí misma, pero su omisión sigue siendo sancionable.
Elegir su cantón: la ventaja fiscal no decide sola
El cantón fiscalmente más barato no es siempre el más rentable. Entre Zug y Ginebra hay unos dos puntos de carga efectiva; un cliente perdido por estar lejos de su mercado pesa mucho más en la cuenta de resultados de una PYME. Cuatro criterios se ponderan junto al tipo impositivo:
- La proximidad de sus clientes: un negocio de servicios que vende en la Suiza francófona rara vez gana constituyendo en Zug.
- El vivero de talento: la disponibilidad de perfiles cualificados condiciona su capacidad de crecer.
- Los costes inmobiliarios: las diferencias de alquiler entre cantones pueden superar la ventaja fiscal.
- La lengua de trabajo: francés en Ginebra, alemán en Lucerna y Zug, con el inglés como lengua franca en los sectores internacionales.
My Swiss Company está presente en Ginebra, Lucerna y Zug, lo que permite comparar las tres implantaciones sobre datos reales antes de firmar ante notario. La forma jurídica se decide en paralelo: los umbrales de capital y las obligaciones de gobernanza difieren entre una sociedad limitada y una sociedad anónima.
Consejo My Swiss Company
Pida una simulación sobre tres ejercicios, no sobre uno: una sociedad que reinvierte sus beneficios los primeros años no tiene el mismo cantón óptimo que una que reparte dividendos desde el principio. Y verifique el municipio, no solo el cantón: el coeficiente municipal puede mover la carga efectiva casi un punto.
Preguntas frecuentes
¿Es Suiza un paraíso fiscal para España?
No. Suiza no figura en la lista española de jurisdicciones no cooperativas, aplica el intercambio automático de información fiscal desde 2017 y abolió sus estatutos privilegiados —holding, sociedad de domicilio y sociedad auxiliar— con la reforma RFFA, en vigor desde el 1 de enero de 2020. Su atractivo procede de tipos ordinarios bajos y estables, no de la opacidad: una sociedad sin sustancia económica real es atacable en Suiza y en España.
¿Cuántos impuestos paga una empresa en Suiza?
La carga efectiva total sobre el beneficio —federal, cantonal y municipal— va aproximadamente del 11,9% al 20% según el cantón: ~11,9% en Zug, ~12,3% en Lucerna, ~13,99% en Ginebra y ~19,7% en Zúrich. El componente federal es del 8,5% del beneficio después de impuestos, idéntico en todo el país. Se añade un impuesto cantonal sobre el capital, expresado en por mil y a menudo imputable al impuesto sobre el beneficio.
¿Qué cantón elegir para constituir su sociedad?
Zug ofrece la carga más baja (~11,9%) y concentra holdings y comercio internacional; Lucerna (~12,3%) atrae sedes de PYMES industriales y de servicios; Ginebra (~13,99%) es la puerta de entrada al comercio internacional y a las finanzas, en lengua francesa. La decisión debe ponderar la proximidad de sus clientes, el talento disponible, los costes inmobiliarios y la lengua de trabajo, no solo el tipo impositivo.
¿Debo tributar en España si tengo una sociedad suiza?
La sociedad tributa en Suiza si su sede de dirección efectiva está en Suiza. Si las decisiones de gestión se siguen tomando desde España, la administración española puede considerarla residente en España y gravarla por su renta mundial. Como residente fiscal español debe además declarar participaciones y cuentas suizas en el modelo 720 cuando superan el umbral legal, y los dividendos percibidos tributan en su declaración personal. Cada situación exige un examen individual.
Fuentes
- Administración Federal de Contribuciones (AFC) — impuesto federal directo, impuesto anticipado, reforma RFFA, intercambio automático de información
- Código de Obligaciones suizo (Fedlex) — art. 718 apdo. 4 (SA) y art. 814 apdo. 3 (Sàrl)
- Zefix — registro mercantil central suizo
- Agencia Tributaria (España) — modelo 720, bienes y derechos en el extranjero
Conclusión
Constituir una sociedad en Suiza ofrece muchas ventajas fiscales atractivas para los empresarios. Tipos impositivos competitivos, regímenes fiscales favorables, impuestos cantonales diferenciados y acuerdos de doble imposición proporcionan un entorno fiscal favorable para las actividades empresariales.
Esas ventajas se sostienen sobre una condición: una implantación real, con dirección efectiva en Suiza y una gobernanza documentada. My Swiss Company, gestoría fundada en 1989 y presente en Ginebra, Lucerna y Zug, acompaña a clientes de más de 20 países en la elección del cantón y de la forma jurídica.
Póngase en contacto con nosotros para iniciar su consulta inicial ahora. Estaremos encantados de conocerle y trabajar con usted para definir los próximos pasos en su proyecto de establecer una empresa en Suiza.
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