Crear una empresa en Suiza es un proceso reglado que se completa en dos a cuatro semanas una vez el expediente está listo y el capital depositado. Deberá elegir principalmente entre una Sàrl/GmbH (sociedad de responsabilidad limitada), con 20 000 CHF de capital íntegramente desembolsado, y una SA/AG (sociedad anónima), con 100 000 CHF de los que 50 000 CHF como mínimo deben liberarse. No hace falta residir en Suiza para ser socio o accionista, pero al menos una persona domiciliada en el país debe poder representar a la sociedad.
Esta guía describe el proceso de iniciar un negocio en Suiza, enfatizando la importancia de seleccionar una estructura legal adecuada, como empresas individuales, sociedades colectivas, Sàrl/GmbH o sociedades anónimas SA/AG, cada una con implicaciones distintas en gestión, responsabilidad y fiscalidad. También abarca la necesidad de registrar el nombre del negocio, realizar un análisis de mercado exhaustivo y redactar un plan de negocios completo. Los pasos administrativos clave incluyen el registro en el Registro Comercial Suizo, entender las obligaciones fiscales y de seguridad social, contratar los seguros de negocio necesarios, y mantener el cumplimiento mediante informes regulares.
Sumario
- Ventajas de crear una empresa en Suiza
- Paso 1. Elegir la forma jurídica y el capital mínimo
- Paso 2. Registrar el nombre comercial
- Paso 3. Análisis de mercado y plan de negocio
- Paso 4. Abrir la cuenta de capital y depositar el capital social
- Paso 5. Escritura notarial e inscripción en el Registro Mercantil
- Paso 6. Obligaciones fiscales y de seguridad social
- Paso 7. Contratar los seguros de empresa
- Paso 8. Cumplimiento y reportes anuales
- ¿Cuánto cuesta crear una empresa en Suiza?
- Crear una empresa en Suiza siendo extranjero: permisos y representación
- Abrir una empresa en Suiza desde España: el convenio de doble imposición
- Apoyo y recursos: acompañamiento en español sobre el terreno
- Preguntas frecuentes
Crear un negocio en Suiza es un proceso bien estructurado, apoyado por un entorno regulatorio transparente y eficiente. Aquí encontrará una guía completa para navegar los pasos clave involucrados en establecer un negocio en Suiza.
Ventajas de crear una empresa en Suiza
Las ventajas de crear una empresa en Suiza se concentran en cuatro puntos: estabilidad política y monetaria, una carga fiscal sobre el beneficio moderada y previsible (del orden del 11,9 % en Zug, 12,3 % en Lucerna y 14 % en Ginebra, impuesto federal, cantonal y comunal incluidos), un derecho de sociedades estable codificado en el Código de Obligaciones (CO) desde 1911, y una reputación comercial que abre puertas fuera de Europa.
A esto se añade un factor que rara vez se explica a los emprendedores extranjeros: Suiza es un Estado federal. El impuesto sobre el beneficio, las tasas del registro y la práctica notarial varían de un cantón a otro. Elegir el cantón no es un detalle administrativo, es una decisión estratégica que conviene tomar antes de redactar los estatutos.
- Ginebra — plaza financiera internacional, sede de organizaciones multilaterales, ecosistema de trading y de gestión patrimonial. Es el cantón natural para una actividad orientada a Francia, a los mercados internacionales o al mundo institucional.
- Lucerna — una de las cargas fiscales sobre el beneficio más bajas de Suiza y costes de estructura inferiores a los del arco lemánico, en el centro del país.
- Zug — concentración histórica de sociedades holding, de sedes de grupos y de empresas tecnológicas, con una administración fiscal reconocida por su pragmatismo.
Otra ventaja poco conocida: la contabilidad y la fiscalidad suizas admiten una amortización y una constitución de reservas más flexibles que las de muchos países vecinos. Si su proyecto pasa por la tenencia de participaciones, la sociedad holding suiza merece un análisis específico, igual que el conjunto de ventajas fiscales de constituir una sociedad en Suiza.
Paso 1. Elegir la forma jurídica y el capital mínimo
Decidir sobre la forma legal apropiada es crítico, ya que afecta su responsabilidad, obligaciones fiscales y flexibilidad operativa. Las formas más comunes son:
- Empresa Individual (Einzelunternehmen/Raison Individuelle): Adecuada para emprendedores individuales que están cómodos con la responsabilidad personal ilimitada.
- Sociedad Colectiva (Kollektivgesellschaft/Société en nom collectif): Ideal para negocios propiedad de múltiples individuos que comparten responsabilidad ilimitada.
- Sociedad de Responsabilidad Limitada (GmbH/Sàrl): Ofrece protección de responsabilidad, limitándola al monto invertido en el negocio.
- Sociedad Anónima (AG/SA): Adecuada para negocios más grandes, proporciona una fuerte protección de responsabilidad y facilita la acumulación de capital más fácil.
Cada una de estas estructuras tiene implicaciones distintas para la gestión, responsabilidad y obligaciones fiscales. El cuadro siguiente resume lo que realmente separa a unas de otras en el momento de decidir.
| Forma jurídica | Capital mínimo | Responsabilidad | Órganos obligatorios | Adaptada a |
|---|---|---|---|---|
| Empresa individual | Sin capital mínimo | Ilimitada, sobre el patrimonio personal del titular | Ninguno | Autónomo residente en Suiza que factura por cuenta propia |
| Sociedad colectiva | Sin capital mínimo | Ilimitada y solidaria entre los socios | Ninguno | Dos o más personas físicas que ejercen juntas |
| Sàrl / GmbH | 20 000 CHF, íntegramente desembolsados | Limitada a la aportación al capital | Junta de socios y gerencia | PYME, filial, primer proyecto en Suiza |
| SA / AG | 100 000 CHF, de los que 50 000 CHF desembolsados como mínimo | Limitada a la aportación al capital | Junta general, consejo de administración y, según los umbrales, órgano de auditoría | Captación de capital, grupos, holdings, proyectos con varios inversores |
| Sucursal (Zweigniederlassung) | Sin capital propio | De la sociedad matriz extranjera | Apoderado con domicilio en Suiza | Sociedad extranjera que se implanta sin crear una entidad nueva |
Fuente: Código de Obligaciones suizo (CO), arts. 552 y ss., 620 y ss., 772 y ss. Los umbrales de auditoría y la inscripción obligatoria de la empresa individual a partir de 100 000 CHF de cifra de negocios anual se rigen igualmente por el CO.
En la práctica, más del 80 % de los proyectos que acompañamos desde España terminan en una Sàrl o en una SA. La Sàrl es más barata de constituir y su capital es menor, pero los socios y sus participaciones figuran nominativamente en el registro público. En la SA, el registro publica los administradores, no la lista de accionistas. Esa diferencia de publicidad, y no el importe del capital, es lo que decide en la mayoría de los casos: la comparación detallada está en nuestra guía para formar una sociedad limitada o una sociedad anónima en Suiza.
Si duda entre las cinco formas, o si su caso concreto no encaja en ninguna, empiece por el panorama completo de las formas jurídicas de empresa en Suiza. Si trabaja solo y ya reside en el país, lea antes cómo crear un negocio como autónomo en Suiza. Y si ya dirige una sociedad en España, la elección real no es entre Sàrl y SA sino entre sucursal y filial.
Paso 2. Registrar el nombre comercial
Elegir y registrar un nombre comercial único es obligatorio. Esto se puede verificar y registrar a través del Registro Comercial Suizo para asegurarse de que no esté ya en uso. Considere las implicaciones de su nombre comercial en diferentes idiomas si planea operar internacionalmente.
La verificación previa se hace gratuitamente en Zefix, el índice central de razones sociales de la Confederación. Dos reglas que sorprenden a los emprendedores españoles: la denominación debe ir seguida obligatoriamente de la forma jurídica (« … Sàrl », « … SA », « … GmbH », « … AG »), y una razón social que contenga un término geográfico o nacional como « Suisse », « Swiss » o « Helvetia » se somete a un examen más estricto por parte de la Oficina federal del registro mercantil.
Paso 3. Análisis de mercado y plan de negocio
Un análisis de mercado exhaustivo ayuda a entender el paisaje competitivo, las necesidades de los clientes y las oportunidades de mercado. Este análisis debe alimentar un plan de negocios robusto que esboce su estrategia comercial, proyecciones financieras, enfoques de marketing y estructuras operativas.
Este paso no es una formalidad de manual. En Suiza, el plan de negocio es el documento que el banco le pedirá para abrir la cuenta de la sociedad, y el que la administración cantonal examinará si solicita un permiso de residencia vinculado a una actividad lucrativa. Un plan escrito en español no basta: prepárelo en la lengua oficial del cantón o en inglés.
Paso 4. Abrir la cuenta de capital y depositar el capital social
Una cuenta bancaria comercial suiza es necesaria para manejar transacciones. Dependiendo de la estructura del negocio, esto también puede ser un requisito para depositar el capital inicial requerido para entidades como Sàrl/GmbH o SA/AG.
El mecanismo es el siguiente: antes de la firma ante notario, se abre una cuenta de consignación a nombre de la sociedad en constitución. Usted transfiere allí 20 000 CHF (Sàrl) o al menos 50 000 CHF (SA). El banco emite un certificado de depósito que el notario incorpora al expediente. Los fondos quedan bloqueados hasta la inscripción en el Registro Mercantil; una vez inscrita la sociedad, se liberan sobre la cuenta corriente y pueden utilizarse para la actividad. El capital no es un depósito perdido: es dinero de su empresa.
Consejo My Swiss Company
El plazo real de constitución casi nunca depende del notario ni del registro, sino del banco. Los establecimientos suizos aplican reglas de conocimiento del cliente estrictas y, cuando el beneficiario efectivo reside fuera de Suiza, la apertura de la cuenta de consignación puede tardar de una a tres semanas más de lo previsto. Prepare desde el primer día el expediente completo — pasaporte, justificante de domicilio, origen documentado de los fondos, plan de negocio — y lance la apertura de la cuenta antes de reservar la cita con el notario. Es la única variable que puede hacer que un proyecto de tres semanas se convierta en uno de tres meses.
La elección del banco tampoco es neutra: los establecimientos cantonales, los grandes bancos y los bancos digitales no aplican ni las mismas exigencias ni las mismas comisiones a una sociedad de nueva creación con socios extranjeros. Nuestra guía sobre cómo abrir una cuenta bancaria en Suiza para su empresa detalla los documentos exigidos y los criterios de cada tipo de entidad.
Paso 5. Escritura notarial e inscripción en el Registro Mercantil
El registro en el Registro Comercial Suizo es obligatorio y formaliza la existencia legal de su negocio. Este paso también involucra otros requisitos administrativos como obtener un número de identificación federal (UID).
Concretamente, el proceso encadena tres actos. Primero, la firma de la escritura de constitución ante notario, que autentica los estatutos, la aceptación de los cargos y el certificado bancario de depósito del capital. Segundo, el depósito del expediente en la oficina cantonal del Registro Mercantil. Tercero, la publicación de la inscripción en la Hoja Oficial Suiza de Comercio (FOSC/SOGC): es esa publicación la que da existencia jurídica a la sociedad frente a terceros.
La sociedad recibe entonces su número IDE/UID (CHE-xxx.xxx.xxx), identificador único que le servirá ante la administración fiscal, la caja de compensación AVS y sus clientes. El detalle de las piezas exigidas y de los plazos por cantón está en nuestro artículo sobre el registro mercantil y el registro de empresas en Suiza.
Paso 6. Obligaciones fiscales y de seguridad social
Entender y planificar para las obligaciones fiscales es crucial:
- Impuesto al Valor Agregado (IVA): Los negocios que exceden un umbral de facturación deben registrarse para el IVA. Esto involucra informes regulares y la remisión del IVA recaudado. Ese umbral es de 100 000 CHF de cifra de negocios anual. Los tipos aplicables desde el 1 de enero de 2024 son del 8,1 % (tipo normal), 2,6 % (tipo reducido) y 3,8 % (alojamiento).
- Seguridad Social: Los empleadores deben registrarse ellos mismos y a sus empleados en el sistema de seguridad social suizo, que cubre pensiones, seguro de desempleo y otros beneficios. En la práctica esto significa afiliarse a una caja de compensación AVS/AI/APG, suscribir un plan de previsión profesional LPP a partir del umbral salarial legal, y contratar el seguro obligatorio de accidentes LAA. Las cotizaciones se reparten entre la empresa y la persona empleada.
Sobre el beneficio, la sociedad tributa en tres niveles acumulados: federal, cantonal y comunal. La carga efectiva total se sitúa en torno al 11,9 % en Zug, al 12,3 % en Lucerna y al 14 % en Ginebra. Son órdenes de magnitud cantonales, no un baremo garantizado: el tipo comunal exacto depende del municipio de domicilio de la sociedad. A ello se suma un impuesto cantonal sobre el capital, de importe modesto.
Un punto que conviene anticipar desde la constitución: los dividendos distribuidos por una sociedad suiza soportan un impuesto anticipado del 35 % retenido en la fuente. No es un impuesto definitivo — es recuperable, total o parcialmente, por el accionista, pero exige un procedimiento de solicitud de devolución. Volvemos sobre ello en el capítulo dedicado al convenio hispano-suizo.
Paso 7. Contratar los seguros de empresa
Varios tipos de seguros son necesarios para proteger su negocio y cumplir con la ley suiza, incluyendo seguro de responsabilidad profesional, seguro de propiedad y activos, y seguro de interrupción de negocio.
Conviene distinguir los seguros obligatorios de los facultativos. Son obligatorios en cuanto haya personal asalariado: el seguro de accidentes LAA y la previsión profesional LPP a partir del umbral legal. Los demás — responsabilidad civil de explotación, responsabilidad profesional, pérdida de explotación, protección jurídica — son facultativos, pero sus clientes suizos suelen exigir contractualmente una responsabilidad civil profesional antes de firmar.
Paso 8. Cumplimiento y reportes anuales
Se requieren informes regulares al Registro Comercial y a las autoridades fiscales. Dependiendo de la forma legal de su negocio, los estados financieros anuales pueden necesitar ser auditados y presentados.
El calendario anual de una Sàrl o de una SA suiza se articula en torno a cuatro obligaciones: llevar la contabilidad conforme al CO y cerrar las cuentas anuales; aprobar esas cuentas en junta general dentro de los seis meses siguientes al cierre del ejercicio; presentar la declaración fiscal cantonal y federal; y liquidar el IVA periódicamente si la sociedad está registrada. La auditoría ordinaria o restringida se activa según los umbrales de balance, cifra de negocios y plantilla fijados en el CO; por debajo de ellos y con menos de diez empleados a tiempo completo, la sociedad puede renunciar al órgano de revisión (opting-out) con el acuerdo unánime de los socios.
Y si algún día el proyecto se detiene, la salida también está reglada: consulte entonces nuestros pasos para liquidar una empresa en Suiza.
¿Cuánto cuesta crear una empresa en Suiza?
Constituir una Sàrl cuesta del orden de 2 000 a 5 000 CHF de gastos de constitución, y una SA de 3 000 a 8 000 CHF, sin contar el capital social, que no es un gasto sino una aportación al patrimonio de la sociedad. La horquilla es amplia porque los honorarios notariales y las tasas del registro varían de un cantón a otro.
| Partida | Sàrl / GmbH | SA / AG |
|---|---|---|
| Capital social a depositar (aportación, no gasto) | 20 000 CHF | 50 000 CHF mínimo (de 100 000 CHF suscritos) |
| Escritura pública ante notario | 800 – 2 000 CHF | 1 200 – 3 000 CHF |
| Tasas de inscripción en el Registro Mercantil | 600 – 1 000 CHF | 600 – 1 200 CHF |
| Apertura de la cuenta de consignación de capital | 200 – 500 CHF | 200 – 500 CHF |
| Domicilio legal / domiciliación (coste anual) | desde 1 500 CHF al año | desde 1 500 CHF al año |
| Honorarios de la gestoría que constituye la sociedad | Según el alcance del encargo (estatutos, coordinación notarial y bancaria, representación, traducciones) — presupuesto previo | |
| Total de constitución, sin capital | ≈ 2 000 – 5 000 CHF | ≈ 3 000 – 8 000 CHF |
Órdenes de magnitud observados en la práctica en Ginebra, Lucerna y Zug en 2026. Las tasas del Registro Mercantil se rigen por la ordenanza federal sobre emolumentos; los honorarios notariales dependen de la tarifa cantonal. Estas cifras no constituyen una tarifa ni una oferta.
¿Cuánto se tarda en crear una empresa en Suiza?
De dos a cuatro semanas una vez que el expediente está completo y el capital depositado. El desglose habitual es el siguiente: preparación de los estatutos y del expediente, de tres días a una semana; apertura de la cuenta de consignación y depósito del capital, de una a tres semanas según el perfil de los socios; firma ante notario, un día; inscripción en el Registro Mercantil y publicación en la FOSC, de tres a diez días laborables según el cantón.
La cuenta bancaria es, casi siempre, el cuello de botella. Un expediente presentado con la documentación completa desde el primer envío se tramita en semanas; un expediente incompleto se tramita en meses.
Crear una empresa en Suiza siendo extranjero: permisos y representación
Crear una empresa en Suiza siendo extranjero es perfectamente posible, y no exige residir en el país. Hay que distinguir dos cosas que se confunden constantemente: poseer una sociedad suiza (ser socio o accionista) no requiere ningún permiso ni residencia; trabajar en ella o dirigirla desde territorio suizo sí requiere un título de residencia y, según su nacionalidad, una autorización de trabajo.
Ciudadanos de la UE/AELC, incluidos los españoles
Como nacional español, usted se beneficia del Acuerdo sobre la libre circulación de personas entre Suiza y la Unión Europea, en vigor desde el 1 de junio de 2002. El acceso al mercado laboral y a la actividad por cuenta propia es muy amplio y el procedimiento es declarativo, no discrecional.
- Permiso L — corta duración, para una estancia y una actividad de menos de un año.
- Permiso B — residencia, expedido por cinco años y renovable; es el permiso habitual de quien se instala para dirigir su sociedad.
- Permiso G — trabajador fronterizo, para quien reside en la zona fronteriza de un país vecino y trabaja en Suiza.
- Permiso C — establecimiento, accesible a los nacionales españoles tras cinco años de residencia continuada, sin límite de duración.
Para un ejercicio por cuenta propia, el cantón exige la prueba de una actividad efectiva y financieramente viable: inscripción en el registro, afiliación a la AVS como independiente, contabilidad y facturación reales. Los criterios de la Secretaría de Estado de Migración son públicos.
Nacionales de terceros países
Fuera del espacio UE/AELC el régimen es contingentado y discrecional. La autorización se concede en función de cuotas federales anuales, del interés económico del proyecto para el cantón, de la cualificación de la persona y, con frecuencia, de la creación de empleo local. Es un procedimiento largo, que se instruye ante la autoridad cantonal de empleo antes que ante la de migraciones.
Importante
Cualquiera que sea su nacionalidad y su lugar de residencia, la sociedad debe poder ser representada por al menos una persona domiciliada en Suiza. Para la sociedad anónima, la regla figura en el art. 718 ap. 4 del Código de Obligaciones; para la sociedad de responsabilidad limitada, en el art. 814 ap. 3. Esa persona debe ser miembro del consejo de administración o gerente, o bien directora con firma inscrita en el registro. No es una formalidad: sin ella, el Registro Mercantil rechaza la inscripción y, si la situación se produce después, puede llegar a disolverse la sociedad.
Esta exigencia es la razón por la que un emprendedor que dirige su proyecto desde España necesita, además de un domicilio legal en Suiza, una representación efectiva sobre el terreno. Una dirección postal no cumple el requisito del CO: lo que la ley exige es una persona, con poder de firma, localizable en Suiza.
Abrir una empresa en Suiza desde España: el convenio de doble imposición
España y Suiza están vinculadas por un convenio para evitar la doble imposición firmado en Berna el 26 de abril de 1966, modificado por los protocolos de 29 de junio de 2006 y de 27 de julio de 2011, este último en vigor desde el 24 de agosto de 2013. Ese texto determina qué país grava qué renta, y es la pieza que ningún comparador generalista explica a un emprendedor español.
Dividendos: del 15 % al 0 %
Cuando su sociedad suiza le distribuya dividendos, el convenio limita la imposición en la fuente al 15 % con carácter general. La retención baja al 0 % cuando el beneficiario efectivo es una sociedad que posee directamente al menos el 10 % del capital de la sociedad suiza desde hace al menos un año — el umbral de participación se rebajó del 25 % al 10 % precisamente con el protocolo de 2011 —, así como para los fondos y planes de pensiones reconocidos. El convenio incorpora además una cláusula antiabuso que excluye la exención cuando el control de la sociedad beneficiaria recae mayoritariamente en personas que no residen ni en España ni en la Unión Europea.
En términos prácticos, esto significa que la retención suiza del 35 % mencionada más arriba no es el coste final: se solicita a la Administración Federal de Contribuciones la devolución de la diferencia entre ese 35 % y el límite convenido del 15 % o del 0 %. El trámite requiere un certificado de residencia fiscal española y se presenta dentro de un plazo limitado — no se hace solo, y olvidarlo equivale a regalar la diferencia.
Residencia fiscal: la sociedad se traslada, usted no
Crear una sociedad en Suiza no traslada su residencia fiscal personal. Si usted sigue viviendo en España, sigue siendo residente fiscal español y debe declarar allí su renta mundial, incluidos los dividendos suizos, aplicando la deducción por doble imposición prevista en el convenio. El art. 4 del convenio establece los criterios de desempate cuando dos Estados le consideran residente: vivienda permanente, centro de intereses vitales, morada habitual y, en último término, nacionalidad.
Sustancia económica: el punto que decide todo
Una sociedad suiza sin medios materiales ni personales propios es frágil frente a la Agencia Tributaria española. Las normas de transparencia fiscal internacional permiten imputar al socio residente en España las rentas de una entidad no residente que carezca de organización de medios materiales y personales para desarrollar su actividad. Dicho de otro modo: la ventaja fiscal suiza sólo es defendible si la actividad se ejerce realmente desde Suiza — decisiones tomadas allí, dirección efectiva allí, medios allí.
Añada las obligaciones informativas españolas: la participación en una sociedad extranjera debe declararse en el modelo 720 cuando el conjunto de valores en el extranjero supera los 50 000 euros. Y tenga presente que Suiza aplica el intercambio automático de información sobre cuentas financieras según el estándar CRS desde 2017, con España entre sus socios de intercambio. No hay opacidad que planificar: hay una estructura que construir bien.
Importante
Este capítulo describe el marco general del convenio hispano-suizo tal como resulta de los textos publicados en el BOE y de la doctrina de la Agencia Tributaria. No sustituye a un análisis personalizado: la calificación de su situación depende de su residencia efectiva, de la estructura de su participación y de la naturaleza de sus rentas. Antes de constituir, haga validar el montaje por un asesor en cada uno de los dos países.
Apoyo y recursos: acompañamiento en español sobre el terreno
Suiza ofrece diversas estructuras de apoyo y recursos para nuevos emprendedores. Promociones económicas cantonales y proveedores de servicios corporativos como My Swiss Company brindan orientación y asistencia a lo largo del proceso de iniciar y administrar su negocio.
El obstáculo real para un proyecto dirigido desde España rara vez es jurídico. Es de traducción, en el sentido literal y en el figurado: los estatutos se redactan en la lengua oficial del cantón, el notario instrumenta en esa lengua, el banco instruye el expediente en esa lengua, y la práctica administrativa de Ginebra no es la de Zug. Un interlocutor que hable español y conozca esa práctica cantonal ahorra semanas.
My Swiss Company SA es una gestoría suiza fundada en 1989, con oficinas en Ginebra, Lucerna y Zug, que acompaña a clientes de más de veinte países. Su fundador y director, Andrés Taracido, resume así lo que ve fallar con más frecuencia: « Los proyectos que se atascan no son los que eligieron mal la forma jurídica, sino los que subestimaron la sustancia: una dirección sin nadie detrás, un expediente bancario incompleto, un representante que no existe. Lo demás se corrige; eso no. »
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta crear una empresa en Suiza?
Los gastos de constitución se sitúan entre 2 000 y 5 000 CHF para una Sàrl/GmbH y entre 3 000 y 8 000 CHF para una SA/AG. Estas cifras incluyen la escritura notarial (800 – 3 000 CHF según la forma y el cantón), las tasas del Registro Mercantil (600 – 1 200 CHF) y la apertura de la cuenta de consignación de capital (200 – 500 CHF). A ello se añade el capital social — 20 000 CHF para una Sàrl, 50 000 CHF liberados como mínimo para una SA —, que no es un gasto sino una aportación que pasa a formar parte del patrimonio de su sociedad y queda disponible para la actividad tras la inscripción.
¿Qué se necesita para abrir una empresa en Suiza?
Se necesitan seis elementos: una forma jurídica elegida (habitualmente Sàrl o SA), una razón social disponible y verificada en Zefix, unos estatutos redactados en la lengua oficial del cantón, el capital social depositado en una cuenta de consignación bancaria, un domicilio legal en Suiza, y al menos una persona domiciliada en Suiza con poder de representación, conforme al art. 718 ap. 4 del Código de Obligaciones para la SA y al art. 814 ap. 3 para la Sàrl. Documentalmente: pasaporte de cada socio, justificante de domicilio, justificación del origen de los fondos y plan de negocio para el banco.
¿Es Suiza un paraíso fiscal para España?
No. Suiza no figura en la relación española de jurisdicciones no cooperativas fijada por la Orden HFP/115/2023, y nunca figuró en la lista de paraísos fiscales del Real Decreto 1080/1991. Su fiscalidad sobre el beneficio es moderada — del orden del 11,9 % en Zug, 12,3 % en Lucerna y 14 % en Ginebra —, pero es una fiscalidad ordinaria, aplicada con transparencia: Suiza practica el intercambio automático de información sobre cuentas financieras según el estándar CRS desde 2017, retiene un impuesto anticipado del 35 % sobre los dividendos, suprimió los regímenes cantonales privilegiados de holding y de sociedad auxiliar con la reforma fiscal en vigor desde el 1 de enero de 2020, y exige sustancia económica real. Una sociedad suiza vacía no es una optimización: es un riesgo fiscal en España.
¿Qué impuestos paga una empresa en Suiza?
Una sociedad suiza paga el impuesto sobre el beneficio en tres niveles acumulados — federal, cantonal y comunal —, con una carga efectiva total del orden del 11,9 % en Zug, del 12,3 % en Lucerna y del 14 % en Ginebra. Paga además un impuesto cantonal sobre el capital, de importe modesto. Si su cifra de negocios anual supera los 100 000 CHF, debe registrarse a efectos de IVA y liquidarlo periódicamente a los tipos del 8,1 % (normal), 2,6 % (reducido) y 3,8 % (alojamiento), vigentes desde el 1 de enero de 2024. Por último, los dividendos que distribuya soportan un impuesto anticipado del 35 % en la fuente, recuperable por el accionista en las condiciones del convenio aplicable.
¿Puedo crear una empresa en Suiza siendo extranjero y sin residir allí?
Sí. Ser socio o accionista de una sociedad suiza no exige ni permiso de residencia ni domicilio en Suiza, sea cual sea su nacionalidad. La única condición imperativa es que al menos una persona domiciliada en Suiza pueda representar a la sociedad, con firma inscrita en el Registro Mercantil (art. 718 ap. 4 y art. 814 ap. 3 del Código de Obligaciones). En cambio, si quiere trabajar usted mismo en Suiza o dirigir la sociedad desde territorio suizo, necesitará un título de residencia: permiso B o L si es nacional de la UE/AELC — el caso de los españoles, cubiertos por el Acuerdo de libre circulación —, o una autorización contingentada si procede de un tercer país.
¿Se puede crear una empresa en Suiza online?
Parcialmente. La verificación de la razón social en Zefix, la preparación del expediente y la presentación al Registro Mercantil se realizan por vía electrónica, y varios cantones ofrecen ventanillas digitales de constitución. Pero dos etapas siguen exigiendo presencia o representación: la autenticación de los estatutos ante notario, que puede realizarse mediante un apoderado con poder notarial legalizado o apostillado si usted no se desplaza, y la identificación bancaria del beneficiario efectivo para abrir la cuenta de consignación del capital. En la práctica, un emprendedor que no se desplaza a Suiza constituye su sociedad mediante poder, no íntegramente online.
Fuentes
- Código de Obligaciones suizo (CO) — texto oficial, Fedlex (arts. 552 y ss., 620 y ss., 718 ap. 4, 772 y ss., 814 ap. 3 ; disponible en francés, alemán e italiano)
- Zefix — índice central de razones sociales del Registro Mercantil suizo
- FOSC/SOGC — Hoja Oficial Suiza de Comercio
- Administración Federal de Contribuciones — IVA: umbral y tipos aplicables
- Administración Federal de Contribuciones (AFC/ESTV)
- AVS/AI — seguro de vejez y supervivencia y seguro de invalidez
- Secretaría de Estado de Migración — libre circulación de personas Suiza – UE/AELC
- BOE — Convenio entre España y Suiza para evitar la doble imposición (Berna, 26 de abril de 1966) y sus protocolos
- Agencia Tributaria — Convenio de doble imposición España-Suiza y límites de imposición
- Agencia Tributaria — Relación de jurisdicciones no cooperativas (Orden HFP/115/2023)
Conclusión
El entorno administrativo eficiente y el ecosistema económico favorable de Suiza hacen que sea un lugar atractivo para comenzar un negocio, pero es esencial navegar cuidadosamente las fases iniciales de configuración para asegurar el éxito a largo plazo. Se recomienda altamente consultar con profesionales legales y financieros para adaptar su configuración a sus necesidades específicas y para asegurar el cumplimiento con las regulaciones comerciales suizas.
Crear una empresa en Suiza desde España no es difícil: es exigente en tres puntos precisos — la forma jurídica y su capital, el expediente bancario, y la representación domiciliada en Suiza. Resueltos esos tres, el resto es calendario.
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